DIAGNÓSTICO RÁPIDO DE CUSTOMER EXPERIENCE
Escucha cómo trabajas.
Descubre qué mejorar.
Ocho preguntas para revisar cómo gestionas la experiencia de tus clientes. Identifica tus prioridades y llévate recomendaciones para dar el siguiente paso.
CÓMO INTERPRETARLO
Un punto de partida.
La voz del cliente viene después.
Este diagnóstico refleja las prácticas que declaras sobre tu negocio. No mide la satisfacción, la lealtad ni la opinión real de tus clientes, y no es un resultado de NPS, CSAT o CES.
Para validar las prioridades, conviene revisar conversaciones, procesos y comentarios reales. El siguiente paso puede ser escuchar a tus clientes en momentos concretos de su recorrido.
¿Cómo se obtiene el índice?
Cada pregunta aporta 0 puntos cuando no describes una práctica definida, 1 si es ocasional y 2 si está establecida. «No lo sabemos» aporta 0 por falta de visibilidad. Sumamos los puntos y los expresamos sobre 100. Las ocho preguntas tienen el mismo peso.
¿Qué significan los niveles?
De 0 a 39: «Empieza por ordenar». De 40 a 74: «Conecta y da consistencia». De 75 a 100: «Profundiza y valida». Son reglas orientativas propias para organizar la conversación, no una escala validada ni una comparación con otras empresas.
¿Cómo se eligen las recomendaciones?
Agrupamos las preguntas en cuatro áreas, con dos preguntas por área. Priorizamos tres áreas con menor puntuación. Si hay empate, primero va la que tiene más respuestas sin visibilidad y después el orden del cuestionario. Si un área alcanza 100, la recomendación se enfoca en mantener y validar la práctica.
¿Se guardan o envían mis respuestas?
Esta herramienta no guarda tus respuestas en un servidor ni las envía automáticamente. Puedes restablecerlas con «Empezar de nuevo». Si eliges «Hablemos», se abre WhatsApp con el mensaje preparado y tú decides si lo envías.